September 22, 2009 por ÁNGEL SILVELO GABRIEL
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Nosotros dejamos el coche aparcado cerca de la Plaza de Colón y empezamos nuestro níveo deambular nocturno, una ruta privada de una ausente luna que nos guiara. A falta de señales y un programa al que someternos, caminamos en dirección a la Plaza de Cibeles. Nada más comenzar, dimos con la representación de las obras de Lope de Vega en las escalinatas de la Biblioteca Nacional, un magnífico escenario para rendir homenaje a nuestras letras, y a uno de nuestros más grandes autores. Enseguida pensé que no había mejor lugar que aquella incómoda escalinata para los actores, como paradigma y emblemático guardián de parte de nuestros recuerdos. Con una magnífica iluminación y un mejor sonido, asistimos al final de una de las repesentaciones (para mí lo mejor de la noche), y en las que extrañamente apenas había gente.
Al llegar a Cibeles, le hicimos una foto a la Diosa esquivando las vallas que la protegían. En ese momento, y sin darnos cuenta, emulábamos a los osados jugadores de fútbol que de vez en cuando se encaraman a sus lomos festejando sus triunfos. Al fondo de esta estampa, una gigantesca pantalla delante del actual Ayuntamiento nos invitaba a imitar los movimientos y el baile de dos señores que no conocía. Continuamos bajando hasta el Cuartel General de la Armada, donde una gran cola esperaba poder disfrutar de su famosa escalera y de las espectaculares estancias que les esperaban una vez hubiesen vencido tan inmenso desnivel. Un poco más abajo un Dj en una carpa de rne pinchaba música caribeña con la intención de animar a unos espectadores que no tenía. Nos asomamos al Museo del Prado y una gigantesca cola aguardaba poder disfrutar de sus cuadros, pero nosotros giramos a la derecha y en la Plaza de Neptuno, otra chica nos invitaba a bailar en el stand de Samsung, y aquí si que había más personas que imitaban todos sus movimientos con un pañuelo rojo.
De salto en salto, de valla en valla y de zanja en zanja, llegamos a lo que yo esperaba iba a ser la gran sorpresa de la noche en blanco, pero ¡oh!, la iluminación de la Gran Vía no era tal y unos tímidos focos levantados en un sinfín de torretas, iluminaban de vez en cuando y levemente, las fachadas de los edificios, que de por sí, ya estaban iluminados. Pero como lo de menos de este tipo de atracciones es lo que se anuncia sino lo que se ve y se vive, pues eso, que vimos a la directora Chus Gutiérrez grabando la película que la habían encargado sobre el evento, y nosotros, que no queríamos pasar a la posteridad, conseguimos taparnos a tiempo nuestros caretos y seguir sin desvelar nuestro anonimato para el gran público (je, je, je) mientras la banda municipal que les acompañaba interpretaba un famoso chotis.
De la Gran Vía a la Calle Preciados, de ahí a Casa Labra (intento fallido de tomarnos una cerveza), y un poco desesperados marchamos por Arenal hasta Ópera, y un poco más abajo a la Pza. de Oriente. Justo al llegar, acababan de proyectar uno de los pases de Bienvenidos Mr. Marshall, pues nada otra vez será nos dijimos, mientra Amaya Arzuaga compartía el banco de piedra con nosotros y unos amigos. También desistimos de tomarnos algo en el Café de Oriente y cuesta arriba hasta la Pza. Mayor con la intención de inaugurar por nuestra cuenta el remozado y coqueto Mercado de San Miguel, pero otra vez erramos en el intento, pues estaba lleno de gente y basura. Salimos hacia la Pza Mayor, pero Benjamín Prado y sus carteles recitando poesías ya habían desaparecido, en vez de eso, una joven pareja de jóvenes extranjeros nos miraban estupefactos mientras miles de personas pasaba a escasos milímetros de su mesa y su paella.
Pues nada, calle Carretas abajo, otra vez mayor a la Puerta del Sol y por fin llegamos a la Finca de Susana , donde unos amables asiáticos nos dieron de cenar rápido y barato. Una vez repuestos de tanta caminata y reconfortados de nuestra desilusionante noche en blanco, cogimos la calle Alcalá, y de nuevo el Paseo de Recoletos,... hasta el coche.
Lo mejor de la noche en blanco, sin duda, las personas que a poco que se les haga partícipes de algo, ahí están apuntándose a todo. Lo peor, el resto, ya que llegamos a la conclusión que la crisis también se había pasado por esta alternativa de ocio.
September 22, 2009 por ÁNGEL SILVELO GABRIEL
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Empleando el dicho popular de llevar el ascua a mi sardina, aprovecho como ejemplo para reflejar el momento de falta de identidad del mundo literario actual, relatando en primera persona la experiencia que en estos años he vivido respecto de mi segunda novela corta, y de la que me gustaría expresar dos cosas. La primera, que no hay nada más desolador que entrar en el metro cada mañana y tropezarte una y otra vez con los libros del escritor escandinavo que gusta hasta Zapatero (mal andamos) y del que yo ni siquiera sabría escribir correctamente el nombre, pues su literatura me es familiar por las portadas de sus libros, y no por lo que hay dentro de ellas. Y digo ésto, y abordo con ello mi segundo argumento, porque el criterio tan dispar con el que las personas que en teoría entienden o se dedican a la literatura han recibido a mi segunda novela corta que lleva por título Estaciones y que ya ha recorrido ni sabe los concursos literarios (está claro que algo falla), es que la misma en el año 2006 estuvo a punto de ser publicada en una editorial asturiana, y de la recibí, por parte de la persona que formaba parte del comité de lectura los mayores elogios que he recibido por algo que yo haya escrito; y en contraposición a ello, recientemente en uno de los concuros que no gané, fui a recoger los ejemplares que había enviado, y cual es mi sorpresa cuando en uno de los ejemplares todavía estaba la ficha de la persona que la había leído (seguro que lee lo mismo que el Presidente del Gobierno español), y a la que por supuesto no gustó la historia que allí se contaba (algo totalmente lícito), pero lo que no deja de ser paradójico es el análisis que dicha persona hizo de la misma, donde parece ser que su indigencia intelectual no supo apreciar lo que significa el concepto del paso del tiempo, o la idea que la búsqueda o el desierto tienen en el ámbito de la literatura, por no hablar de las múltiples referencias literarias, musicales o cinematográficas que la misma contiene y que parece que tampoco entendió...
Pero para finalizar, debo decir, que cuando uno cree que ya está todo perdido y que autores como Capote, Camus, Fitzgerald o Zweig son cosa del pasado, cae en tus manos un libro, o en mi caso un relato corto, donde la historia que se cuenta, el aliento con el que se hace, su ritmo, las metáforas que se emplean, y en definitiva, el domino del lenguaje que se aprecia, te hacen ver que otro tipo de literatura sí es posible, y que el verdadero camino de la excelencia a la hora de escribir está ahí, como en cualquier otro oficio. De ahí, que desde aquí, dé mi más sincera enhorabuena a Vicente Pérez Masedo por su reciente Premio Villa de Montánchez con el relato titulado Los círculos de la noche, como ejemplo de lo que es una pequeña obra maestra del género, en donde desde el título, es un juego lleno de grandes intenciones.
September 9, 2009 por ÁNGEL SILVELO GABRIEL
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Tengo la sentencia del Magistrado en mi mano. No la leo. Sé que me va a condenar. ¿Por qué todos creen que estoy loco? Nadie me entiende después de mi gran descubrimiento. Ahora sólo deseo contemplar como cae la nieve a través del gran ventanal del estudio. Un muro tan fino como la tela del lienzo que me persigue. Si sigo adelante es por ella. Nadie lo comprende, pero esa imagen me acecha y yo no logro esquivarla. Mi abogado tampoco cree en mí. Antes de irse me tiró a la cara un ejemplar de la Constitución. Me rogó que la leyera. Que buscase en ella algún alegato que defendiera mi postura. Él no lo entiende. Yo no necesito leer ningún papel impreso. Prefiero perderlo todo y ser víctima de mi locura. Yo sólo quiero estar a su lado. Vencer la distancia que nos separa. Poseer aquello que me hace feliz. No me importa su apariencia. Su presencia en dos dimensiones. Para mí es mucho más real que las personas que me rodean. Me tiene hipnotizado. Pero a mí no me importa. Porque yo sólo quiero disfrutar de su sonrisa y perderme en la oscuridad de su mirada.
Microrrelato presentado al I Concurso de Microrrelatos abogados.es
September 9, 2009 por ÁNGEL SILVELO GABRIEL
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September 3, 2009 por ÁNGEL SILVELO GABRIEL
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El edificio que alberga la colección de arte, es el antiguo Castillo de San José, pero que dado su coqueto y pequeño tamaño, nos deja con ganas de más, aunque con un buen sabor de boca. En esta ocasión, la propia estructura del Castillo hacía más difícil la intervención dentro o fuera del mismo, si no fuese mediante la ampliación de sus muros. No obstante, César Manrique conocedor como nadie de la historia y la impronta de la isla, nos obsequió con un magnífico mirador sobre el océano, como no, en forma circular y con unas cristaleras que hacen que el elemento natural del agua en este caso, sea la continuación a las imágenes que en forma de cuadros existen en este pequeño y coqueto museo. Prácticamente, la escasa colección de cuadros, se circunscribe al expresionismo abstracto español de la segunda mital del siglo XX con una obra por autor, y donde yo resaltaría por su extrañeza (al menos para mí) dos cuadros, uno de Juan Muñoz y otro de Cristina Iglesias, dos viejos conocidos de este espacio multicultural.
September 3, 2009 por ÁNGEL SILVELO GABRIEL
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Un millón de soles iluminan el camino que los Snow Patrol se van abriendo en su nuevo trabajo. En el vídeo de la canción que abre su álbum If there's a rocket tie to it (y que tienen colgado en su página web http:/
El nuevo trabajo de este grupo de Dundee, se abre con una gran fuerza con esta canción y con una no menos contundente Crack the shutters, en donde la fuerza poética de sus guitarras se va imponiendo a unos acordes cada vez más intensos. Quizá con ello, quieren dejar atrás su fama de grupo de indie rock de sonido acolchado o blandito, como he leído en algunos comentarios sobre su música.
Acabo de leer, que están preparando un nuevo trabajo del que ya tienen un importante material grabado, y que sus fans se sorprenderán por el giro que en el mismo van a acometer. Yo sólo puedo decir, que espero y deseo, que la luz que les ilumina en sus composiciones siga a su lado, pues si algo me queda claro de este A hundred million suns es que es un paso adelante en su carrera, algo que ya consiguieron con su Eyes open, pero aquí creo que llegan un poco más allá.
Desconozco si su relación con Bono, y el ser teloneros de algunos de los conciertos de las dos últimas giras del grupo irlandés U2 (Vértigo y 360º) lo que unido a la aparición de Jimmy Iovine en los títulos de crédito y agradecimientos de este disco, tiene alguna influencia, pero si se desprende de la audición de sus canciones, una mayor fuerza y un sonido más compacto, incluso en sus baladas. En este sentido, la canción Set donn your glass es una balada marca de la casa que seguro no dejará indiferentes a los admiradores de Chasing Cars, y donde el ritmo más pausado de sus canciones me recordó a la música de los grupos californianos de finales de los setenta y principios de los ochenta, sin llegar a mencionar a alguno en concreto (que cada uno haga su propias comparaciones).
Al igual que ya comenté con el último trabajo de Coldplay, Snow Patrol divide en tres partes su último tema The lightninig strike en una composición de alrededor de dieciséis minutos, por lo que el cd tiene doce temas, y en donde bajo un mismo título y tres subtítulos, se abordan tres composiciones muy diferentes (a mí la que más me gusta es Daybreak -¿día roto?-).
Como todo buen álbum que se precie, este cd nos tiene reservada lo que para mí es una pequeña joya de la música anglosajona del siglo XXI, capaz de redimirnos de nuestras miserias tan sólo con escuchar su estribillo. Engines tiene todos los ingredientes para convertirse en un auténtico himno pop, y en donde el cambio de ritmo que imponen la voz de Gary y las guitarras, bajo, batería y teclados del resto de sus compañeros ya nos anuncia los mejores ecos y reminiscencias de una perfecta composición musical (¿qué hubiera pasado si toda la canción hubiese seguido esos acordes?). Como es costumbre del planeta musical de Fragmentos os dejo colgada la letra de este tema y os invito a que lo pincheis en YouTube, ya que se puede oir aunque todavía no tenga vídeo.
Para finalizar, me gustaría destacar la estética de sus vídeos, cuidada y con un toque de estudiado desaliño (como la de sus componentes), y en concreto, me ha llamado la atención el vídeo del tema Crack the shutters, donde el movimiento de Gary y las luces incontroladas que salen detrás del escenario, me recordaron a la estética de la película Control de JoyDivision.
¡Enhorabuena Snow Patrol! y os seguiremos esperando con vuestro nuevo trabajo.
Only the faintest only the faintest glance buries you buries me
So fire your engine see if I give a damn we'll be dust instantly
Caught in a jet stream caught in a gorgeous howl all the world lost in noise
Use me forever use as rocket fuel I'll be air I'll be fire
You say you love me like the silence of the turning earth
You say you love me like the endless roar of modern of life
You say you love me like the laughter and the kissed back tears
You say you love me like the past the now the coming years
What will you remember what will you think of me after I say goodbye
Returning in bodies, plants and the sand you'll squeeze between shoeless feet
I know I love you like the silvered gold of dying days
I know I love you like an ancient history brought to life
I know I love you like the sunlit water on your skin
I know I love you like the million times I never said
I know you love me like the silence of the turning earth
I know you love me like the endless roar of modern of life
I know you love me like the laughter and the kissed back tears
I know you love me like the past the now the coming years
September 3, 2009 por ÁNGEL SILVELO GABRIEL
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September 1, 2009 por ÁNGEL SILVELO GABRIEL
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