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AMY MCDONALD: THIS IS THE LIFE

December 30, 2009 por ÁNGEL SILVELO GABRIEL   Comentarios (0)

La portada del disco nos hace preguntarnos qué habrá detrás de esa mirada perdida, pensativa y ensimismada. Después de escuchar su primer y único disco hasta el momento This is the life, está claro que este trabajo rebosa acordes sublimes del mejor pop rock escocés marca de la casa, al que le acompaña una voz clara y potente que da más fuerza si cabe a sus composiciones.
La falta de concimientos del inglés, no me hace posible deciros el alcance de sus letras, pero en este caso la música se convierte en un lenguaje universal, y los acordes de sus canciones me envuelven en un sinfin de imágenes e ideas que su música y sus letras me sugieren.
Esta jovencita escocesa de 22 años, que ya lleva la friolera de 2,5 millones de copias vendidas y que estuvo en España en el Festival Sonorama 2009 que se celebró en Aranda de Duero (Burgos) el pasado mes de agosto, me transmite dulzura y ritmo a raudales. En las fotos de internet siempre está tras su enorme guitarra, y tras ella, una mirada limpia como su música. Ella dice que sus influencias son Oasis, Travis, The Killers o The Beach Boys, y yo le digo que muy bien, que después de ésto, sólo podemos pedir que nos complazca con un nuevo cd lo antes posible. Estoy escuchado Run y es una canción sencillamente maravillosa.
¡Enhorabuena Amy McDonald!

COLDPLAY: ¡VIVA LA VIDA!

December 30, 2009 por ÁNGEL SILVELO GABRIEL   Comentarios (0)

No os asustéis, sólo es el título del último trabajo del grupo inglés Coldplay. Lo primero que me llama la atención de este trabajo es el título completo, ya que no se compone sólo del antedicho. Chris Martin y sus muchachos han titulado su último experimento como: Viva la vida o la muerte y todos sus amigos. Así dicho suena mal, que duda cabe, pero creo haber dado con el truco que engendra. En las primeras audiciones del cd no caí en la cuenta que todas las canciones excepto el primer single (el susodicho ¡Viva la vida! - en castellano en el original-) se componen de dos partes, una primera más rítmica y vitalista, y otra más oscura que deriva en acordes menos pop y más guitarreros (no me atrevo a tildarlos de rockeros).
El cd se inicia con Life in Technicolor, una canción que parece hecha exprofeso para abrir los conciertos de la gira (algo que desconozco) y que ya nos da la pista de los cambios llevados a cabo en la concepción de las canciones. No tanto en las melodías, fácilmente escuchables, pero si en la instrumentación de las mismas. Imagino que Chris Martin cuando interprete las canciones de este cd, no ocupará muchas veces el taburete de su piano. De ahí, que como al unísono ha proclamado la crítica especializada, sea un paso adelante en la concepción musical y mediática de este grupo anglosajón, que ya cuenta con una incontable legión de correligionarios entregados a la causa, y que con este trabajo serán mucho más numerosos.
A nivel anecdótico, destacar dos cosas: la primera que la canción inicial empieza con las mismas notas que termina la última, lo que convierte a esta composición en un bloque o un todo uniforme (algo que por casualidad el protagonista de mi segunda novela, Estaciones, se da cuenta en la parte final de la misma). Este matiz yo lo interpreto, como si la vida y la muerte fuesen parte de un mismo un ciclo (¡qué verdad!), y así, cuando uno empieza el otro termina y viceversa. La otra característica que quería remarcar, es la contundencia y perfección que para mi gusto musical, alcanza el tema central del cd, con una ejecución de instrumentos de cuerda sencillamente magistral, y que la hacen acreedora de todas las papeletas para convertirse en todo un himno.
No estaría mal, que cuando vuelvan a hacer acto de presencia por Madrid (creo recordar que estuvieron en septiembre de 2008), conseguir una de sus ansiadas entradas, y pasar un par de horas disfrutando de su espectáculo, que seguro que es ameno, divertido y lleno de fuerza.
¡Hasta pronto, Coldplay!

ESA MIRADA

December 27, 2009 por ÁNGEL SILVELO GABRIEL   Comentarios (0)

Hace un par de meses, mi chica me invitó a asistir a la representación de esta obra de teatro en una sala alternativa del centro de Madrid. Esa tarde noche ya empezaban a mostrarse los primeros albores del verano, y la ciudad disfrutaba de la generosa luz que la inundaba desde lo más alto. Una vez más, dejé el coche aparcado en un lugar que creía que era cercano e inmejorable respecto de donde se encontraba la sala, pero ¡oh sorpresa! ubico el recinto en un espacio equivocado y la sensación de agobio y la cara de idiota, amén del enfado de tu acompañante, nublan momentáneamente lo que iba a ser una estupenda velada.

Este podría ser el lado negativo de la historia, porque sin duda, mi error nos hizo disfrutar de un recorrido por las calles del Rastro, en un horario y en un día, totalmente distinto a cómo yo lo recordaba. La recuperación del centro ha dejado espacios donde al menos el entorno invita a convivir mejor y a recuperar lo mejor de nosotros mismos. Este paseo también me sirvió para recordar mi primera juventud y las hazañas y mitos que uno tenía hace ya muchos años.

De vuelta a la zona de Atocha, pudimos comprobar que salvando las distancias y otras cosas, el barrio se nos antojaba cercano al de Bricklane londinense, donde el mestizaje de razas y personas lo hacen distinto a cualquier otro, a lo que habría que sumar grandes dosis de espontaneidad en el caso inglés.

Una vez orientados, atravesamos un destartalado portal que nos llevó hasta un amplio patio que desempeña distintas funciones, entre otras, la de dar entrada a la sala de teatro. Ya dentro, nos situamos en la primera fila, lo que nos permitió disfrutar de un contacto directo con los actores.

Esa Cara es un drama de la sociedad actual, que representa la dependencia de los seres humanos, pero en este caso, se trata de cómo los hijos llegan a convertirse en padres de sus propios padres y sobre cómo la perfecta estructura familiar se desintegra y se hace añicos.

Polly Stenham escribió Esa Cara cuando tenía tan sólo diecinueve años. Tras su debut en el Royal Court londinense recibió numerosos premios y el aplauso de la crítica, lo que llevó a la directora y actriz madrileña Pilar Massa a comenzar esta nueva aventura teatral.

Para mi gusto, aparte de aplaudir la valentía de poner en pie esta obra, resaltaría el trabajo de los dos jóvenes actores Ivana Heredia e Ignacio Jiménez, que hacen los papeles de hermanos y a los que no me extrañaría ver en un futuro en repartos más ambiciosos.

JORGE ALBI Y SUS 69 PÉTALOS

December 27, 2009 por ÁNGEL SILVELO GABRIEL   Comentarios (0)

Ahora que nos encontramos de lleno en las fiestas navideñas, fechas muy dadas a la proliferación de fiestas con familiares y amigos, qué mejor que pasarse a tomarse algo por 69 Pétalos, club madrileño que es una mezcla de programa de radio, cabaret, disco ochentera y club moderno con un toque friki a imagen y semejanza de su alma, Jorge Albi.

Nada más entrar en su página web, Robert Smith interpreta un tema cuyo título desconozco, pero que me recuerda mucho a su In Between Days, y que en sí mismo ya es una invitación a ir a esta catedral de los mejores sonidos pop de la historia de la música, donde se unen las mejores melodías de la música popular de una forma natural y ecléctica como su clientela.

Lemas como INALCANZABLES, JÓVENES COMO LEONES, LIBRES Y FELICES, INQUIETOS Y TRAVIESOS, nos invitan a disfrutar sin miedo de un poco de libertad en la noche madrileña de una forma diferente, inteligente y sobre todo divertida.

Pero ¿Qué hay detrás de 69 pétalos? Pues ahí, entre otros, está Jorge ALbi, alma inquieta de un sinfín de proyectos alternativos y originales siempre vinculados a la música y el espectáculo con mayúsculas. Todavía recuerdo ese magnífico progama que era La Conjura de las Danzas en Onda Cero, con propuestas alternativas para oídos inquietos y hartos de escuchar radio fórmulas deprimentes. Ahora se nos ha convertido en un agitador de la noche madrileña (primero con Déjate Besar, homónimo de su último magazine radiofónico) con los mejores ecos de un pasado glorioso y toques si se quiere kitsch o frikis, pero sin duda originales y diferentes, a imagen y semejanza de un universo siempre libre como es el de Jorge. Atrás quedaron aquellos tiempos en el que le conocí como itinerante y esporádico Dj de locales aburridos, a los que él daba un toque siempre de genialidad, y en los que intentaba ganarse la vida y abrise camino en un mundo plomizo y escasamente original.

De su perfil en la página web de 69 Pétalos destacamos la descripción inicial que hacen sobre este personaje alternativo cuyo lema vital es: VIVIR SIN POSESIONES y que dice así: Soul Tan, alma mater del dream team, los delirios concatenados que trasncienden el cateto y la hipotenusa. El don de la instantaneidad wu wei del vacío para ser inundado por mil y un sonidos para sus noches imposibles.

¡Felicidades Jorge!

REMINISCENCIAS OCHENTERAS

December 27, 2009 por ÁNGEL SILVELO GABRIEL   Comentarios (0)

El pasado jueves 6 de marzo, el grupo The Cure apareció en el escenario del nuevo Palacio de los Deportes de Madrid, bajo una cúpula de estrellas a modo de manto protector sobre el que al inicio del concierto se cobijó el tímido cantante Robert Smith, que se mostraba de espaldas al público, mientras el resto del grupo tocaba Plainsong, una de sus muchas canciones atmosféricas y que servía de premonición de lo que sería el concierto, un espectáculo de buena música, magistralmente ejecutada, y de 3 horas de duración.

Yo me encontraba en la pista, cerca del escenario y rodeado de gente con ganas de divertirse y de fans incondicionales de los Cure, saltarines, inquietos y evocadores de las letras de sus canciones. Reconozco que ese ambiente me hizo recordar los muchos conciertos a los que asistí por todo Madrid (parte de ellos aparecen en la portada de la novela Fragmentos) en la década de los ochenta, en mi penitente marcha por buscar algo nuevo en las melodías de los grupos que venían de fuera.

Pero The Cure, no sólo fue capaz de eso, sino que me retrotraí a los primeros tiempos de mi juventud cuando mis hermanas involuntariamente me llevaron al concierto de Culture Club en la Sala Morasol y la visión en el escenario de un original Boy George (en aquella época) trastocó todos los parámetros de un sencillo chico de barrio. Aquel concierto no fue únicamente la visión de un cantante escondido tras una máscara, sino mi primer contacto directo con la aletargada movida madrileña, pues aquel día ví por primera vez en vivo y en directo a Almodóvar, McNamra, Alaska, Nacho Canut, etc con total naturalidad y mezclados con el resto de los asistentes.

También recordé los inicios de la mítica sesión de tarde en Joy Eslava (quien se lo iba a decir hoy) y el posterior Splash, punto de encuentro obligado, y casi único, de todos aquellos jóvenes seguidores de la música mayoritariamente inglesa como Soft Cell, Heaven 17, China Crisis, Visage, Depeche Mode, Spandau Ballet, Ultravox, ABC, etc.

Una vez superados mis primeros recuerdos de juventud fui tarareando y disfrutando las canciones míticas de los ¿siniestros? The Cure y me dejé arrastrar por la histeria colectiva cuando interpretaron Picture of You, sin duda, uno de los momentos más emotivos del concierto.

Cuando creíamos que el espectáculo no tenía fin, los Cure se despidieron con un Robert Smith entregado a sus seguidores, y superando su timidez, fue capaz de recorrer el escenario con las manos pegadas a su corazón y un leve giro de su cabeza como señales de agradecimiento ante tantas muestras de entusiasmo y cariño.

¡Bienvenidos The Cure!

CONCIERTO DE DEPECHE MODE EN MADRID

November 17, 2009 por ÁNGEL SILVELO GABRIEL   Comentarios (0)

Con un globo terráqueo en forma de universo y dando nombre a su gira, Depeche Mode comenzó su concierto con los acordes comedidos de In Chains, una de las canciones de su último trabajo y a la que siguieron Wrong y Hole to Fedd . Cuando ya creía que había perdido mi apuesta, Dave Gahan antes de empezar a cantar su reconocido Waking In My Shoes, le regaló a nuestros oídos el clásico grito de ¡buenas noches, Madrid! en un castellano apenas reconocible.

Este Tour Of The Universe tal y como nos prometía Andy Fletcher es un show medido al milímetro tanto en sonido como en ejecución, y como muy bien dice él: si no hubiera rutina, no habría concierto. Lo que no es óbice para caer rendido a los pies de uno de los clásicos de la sempiterna ruta de macroconciertos actuales.

Depeche Mode nos han deleitado con una magnífica actuación, con un sonido tan contundente como efectivo, que aparte de convertir al Pabellón de Deportes de Madrid en una gran pista de baile, hace retumbar la caja torácica de los espectadores. Su actuación como ya sabíamos, estuvo basada en sus grandes temas de siempre, salpicada con alguna que otra canción de su último trabajo que da nombre a la gira, lo que no es un demérito del grupo ni muchísimo menos, pues no alcanzan un número uno a nivel mundial desde el año 1998.

Depeche Mode es un grupo de pop electrónico electrizante, que no defrauda a sus incondicionales seguidores con versiones que poco varían de las originales y con un apoyo cada vez más importante de las proyecciones de la pantalla situada detrás del escenario, en un juego que combina a la perfección un gran espectáculo multimedia: palabra, imagen y sonido.

Dave Gahan parece recuperado en su estado de salud, y convierte su bailarina e intrépida silueta en un aliciente más de la actuación, que culmina en sus momentos más memorables con la interpretación de himnos como Enjoy The Silence, Policy Of Truth, o el apoteósico y final Personal Jesus.

Un gran concierto y un magnífico espectáculo, en un escenario que poco a poco se está convirtiendo en el referente de los recuerdos y la memoria musical de muchas generaciones.

¡Ah! y para el recuerdo, la interpretación de Martin Gore en el tema Home y los coros sentidos y magníficamente interpretados por muchos de sus seguidores.

¡Hasta la próxima, Depeche Mode, que aquí os estaremos esperando!

ENRIQUE URQUIJO Y PAUL BOWLES

November 17, 2009 por ÁNGEL SILVELO GABRIEL   Comentarios (0)

Hoy hace diez años que nos abandonaron estos desterrados de la vida. Enrique refugiado en su soledad, en esa manida melancolía que tanto le recordaban, pero que a buen seguro para él sólo era su estado normal de ánimo, un refugio donde componía y expresaba aquello que le oprimía el alma, un alma grande y generosa en su creatividad y ganas de expresar aquello que sentía. Al otro lado del Estrecho, Paul, refugiado en su Tánger más íntima, antaño ciudad internacional y bullicioso refugio de artistas y ganas de vivir, tan alejado de la sociedad occidental como de aquello que en realidad significaba ser un verdadero viajero.

Ambos juntaron sus destinos finalmente un 17 de noviembre, buscando en la otra vida, un lugar en el que seguir componiendo y albergando nuevas ideas, sentimientos y hazañas. Nosotros, de momento, tenemos su obra, para leer y escuchar, y a la que igualmente podemos volver cada vez que nos sintamos un poco desterrados de los sentimientos mundanos que tanto nos afligen.

De Enrique, me quedaré con esa cara de niño, con la sencillez de unas composiciones que empezaron influidas por Los Eagles, Jackson Browne o Flying Burrito Brothers, hasta derivar hacia las rancheras más sentidas.

De Paul, siempre recordaré su historia con Jane, descubriendo al unísono un país por explorar como era el Marruecos que él conoció, y a Jane, en un viaje de difícil trayecto, idílico a veces, tormentoso otras (véase sino El Cielo Protector). Donde un existencialismo de otra época, transitaba por sus vidas, y donde una fuerza innata por el viaje, los hicieron atravesar fronteras físicas y de las otras, esas que sólo nosotros nos ponemos y que muchas veces somos incapaces de derribar.

Siempre nos quedará vuestra música (pues Paul posee una amplia y desconocida obra musical) y vuestra literatura y poesía.

¡Hasta siempre!

I CONCURSO DE MICRORRELATOS SOBRE ABOGADOS

November 17, 2009 por ÁNGEL SILVELO GABRIEL   Comentarios (0)

Como habréis podido comprobar todos aquellos que seguís el blog, con una periodicidad mensual, he ido colgando el microrrelato que presentaba al Concurso de Microrrelatos de Abogados.es. La verdad sea dicha, con escasa fortuna, porque nunca he sido seleccionado entre los que luego optan al ganador del mes. Quizá, por su escaso peso jurídico, amén de otras carencias. No obstante, con el primero que presenté, y que lleva por título Tengo un capricho, cuando lo colgé en el blog que tengo en CIVINOVA, un lector guatemalteco me confesó que le emocionó tanto que le hizo llorar, algo que ese microrrelato intentaba conseguir: no dejarte indiferente.

Pero fuera de este comentario, hoy quiero traer aquí al ganador del Concurso, que no es otro que José Julián Garrido, que paradójicamante fue el ganador del primer mes, allá por agosto de 2008, con un magnífico microrrelato que os culego para que podáis disfrutar con él (si queréis más información sobre el ganador podéis acceder a ella en la página http://www.abogados.es/.

El relato lleva por título Mi pez, y en aquella ocasión había que compaginar en las 150 palabras del microrrelato, las propuestas por el jurado, que eran: sistema, soledad, bloque, zoquete y piraña.

MI PEZ
Mi piraña sabe derecho. En la soledad de su pecera, aislada del mundo, entre las escamas de su comida para peces le cuelo papel. El sabor de la tinta de pluma de abogado le entusiasma. Se me cría recia. Cada vez desprecia más comida de la suya por devorar papel. Noto el brillo de codicia en su mirada. ¡Lo que sabe! Tengo mi sistema. Le lanzo un trozo de papel con rúbrica. Si es zoquete el leguleyo, desprecia su escrito y yace en el fondo de la piscina hasta deshacerse. Si es buen abogado, lo devora con fruición asimilando cada letra. Siendo así la conducta de mi pez, yo voy a juicio tranquilo porque se que triunfo. Ayer la descubrí, su ojo agrandado por el efecto lupa de la pecera, con la mirada clavada en el bloque informativo del “Caso Malaya” que daban por TVE1, como si aprendiera. Inquietante.

¡Enhorabuena campeón!

EL LORO DE FLAUBERT (JULIAN BARNES)

November 17, 2009 por ÁNGEL SILVELO GABRIEL   Comentarios (0)

Julian Barnes nos propone una novela que no es tal, sino que tras el personaje del doctor Braithwaite nos reconstruye una biografía atípica, la del escritor francés Gustave Flaubert. Si bien, en un principio, puede pecar de ser un ejercicio de investigación sólo apto para expertos en la obra y vida de Flaubert, poco a poco y desde un perspectiva muy original tanto desde el punto de vista literario como biográfico, nos va desmenuzando con grandes dosis de ironía y sutileza propias de la naturaleza anglosajona, los avatares más excéntricos y desajustados respecto de la vida del gran maestro de la novela realista del siglo XIX, en un trabajo que combina a la perfección la novela, la biografía, el ensayo y la crítica.

Gracias a Barnes y su alter ego, el doctor Braithwaite, nos enteramos que Flaubert (como nota curiosa conocemos que no desempeñó ningún trabajo a lo largo de su vida, salvo el de escribir en la casa paterna), odiaba el ferrocarril y el progreso, y lo expresa en frases como: ¿qué sentido tienen los avances científicos si no hay avance moral?, para más adelante enterarnos de su lista definitiva de enmigos: ferrocarriles, fábricas, químicos y matemáticas. Pero su fina y destilada inteligencia también nos deja entrever afirmaciones tan sublimes como la del página 105, cuando Barnes pone en boca de Flaubert la magistral frase de: el autor no debe ser reconocible en su obra.

El título del libro viene a ser una nueva excusa en el acercamiento a la obra del escritor francés y su famoso cuento Un coeur simple y su no menos famoso personaje de la mulata Felicitié, cuyo enigma acerca de la originalidad del pájaro, apenas se nos desvelará en el último capítulo de la novela.

Al menos a mí, este libro me ha servido para acercarme al personaje y a la obra del autor de la archiconocida novela Madame Bovary, así como, el de conocer más ampliamente ese espacio de la historia en el que vivió Flaubert, y el conferir a la personalidad de ese genio francés,el calificativo de cuando menos especial.

KRAFTWERK (MÁQUINA TOTAL: REEDICIÓN)

November 17, 2009 por ÁNGEL SILVELO GABRIEL   Comentarios (0)

Los creadores del tecno, tal cual lo conocemos ahora, reeditan parte de su discografía tamizada por la perfección del sonido digital, dejando sin polvo los sonidos electrónicos de sus sintetizadores, cada vez más complejos. Maestros de la música metálica con tintes existencialistas, se caracterizaron por abanderar los sonidos preindustriales para la gente postmoderna. Luego llegaron Depeche Mode, Soft Cell, Visage, The Human League, Ultravox o Spandau Ballet como seguidores de la auténtica génesis del pop electrónico, pero que estos últimos en sus inicios, tildaron como nuevos románticos.
Parece que hay cambios en alguna de las portadas, ya sea en los colores o en la ilustración de alguno de sus míticos lp's como Electric Café que pasa a llamarse Techno pop, o donde el color negro de la portada de Radioactivity pasa a ser un amarillo mostaza. El que no parece que va a cambiar es el que he colgado en el post como ilustración (Man Machine), en el que podemos ver los rostros pálidos y gélidos de Bartos, Flür, Schneider y Hütter.
En definitiva, fría sincronización y perfección alemana al servicio de la música pop. Lo peor, seguramente el precio de este The Catalogue y sus ocho discos, sólo apto para coleccionistas y aquellos que quieran atesorar una joya de la música electrónica.